1) El concepto de enfermedad. Según AA (literatura y el decir de los grupos) el alcoholismo es una enfermedad física, emocional y espiritual.
Sin embargo la clasificación de enfermedades (CIE 10) de la OMS no menciona nada emocional ni mucho menos "espiritual". Tampoco el DSM IV de la American Psychiatric Association.
Sobre esto debo escribir más adelante en otro post, pero de momento debo adelantar que todo concepto científico de enfemedad excluye lo "espiritual".
2) La "teoría" (si cabe calificarla de tal) del "ego inflado" del alcohólico. Esta idea es propia de los denominados WASP (White Anglo-Saxon Protestan), el grupo social donde surgió AA en los años 30 del siglo pasado, que siempre ha sido un grupo de poder dentro de la sociedad norteamericana. Como contraste, resulta muy preocupante escuchar en un país subdesarrollado de América Latina a personas que desempeñan oficios muy humildes diciendo que "el programa es un golpe al ego" y que quieren "desinflarse el ego". ¿En qué van a quedar?. Esta doctrina tiene un efecto potencialmente destructivo de la psiquis de los miembros de AA, conocí de personas reducidas de por vida a una dependencia emocional y subordinación mental de los grupos, creyendo que no sirven para nada. Los "desinflaron" y así se quedaron, otra idea que debo desarrollar más.
3) El uso de un lenguaje inculpatorio y peyorativo en la literatura de AA, sobre todo en el libro de los doce pasos, y en el folclore de los grupos. No me termina de caber en la mente que algunas personas sientan un placer masoquista en estarse definiendo a sí mismos de por vida, muchas veces con varias décadas de no probar un trago, como "enfermos alcohólicos" y enfermos de por vida. Esto además de las connotaciones moralistas negativas del diagnóstico del alcoholismo como enfermedad que se hace en la literatura de AA.
4) La idea de programa como única receta para la "recuperación" del alcoholismo, programas que está formado por una serie de ideas de índole religiosa y que es asumido como un dogma por los miembros que toman la batuta de los grupos. Por lo general la disidencia es censurada y siempre se encuentran en los grupos a defensores dogmáticos de los grupos dispuestos a descalificar, zaherir y amedrentar a quienes no piensan como ellos y sobre todo a quienes son ateos, agnóticos o escépticos. En algunos casos esta ortodoxia toma una forma agresiva, incluyendo los insultos, pero en otros tiene un tono paternalista y manipulador propio de los gurúes de muchas sectas.
